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jueves, 16 de julio de 2015

Los tebeos del Tío Creespy: Plétora de piñatas

“MAURO NOS VIGILA”
Por Borja Crespo




pletora piñatas


El lado absurdo de nuestro vivir cada día inspira al inquieto Mauro Entrialgo, cronista de nuestro tiempo, como predico sin descanso. Y no me harto. Con la tercera entrega de “Plétora de piñatas” se cierra una trilogía esencial para la total comprensión del mundo en el que vivimos. La serie de volúmenes recopilatorios editados por Astiberri reúnen las tiras de humor gráfico -¡más de mil!- publicadas durante un lustro en el diario Público. Viñetas de plena actualidad, de eterna, que despliegan nuevamente las filias y fobias de un autor que goza de una indudable capacidad de observación y disección de la realidad, sintetizando a través de gags, con un humor muy personal, el sinsentido de nuestra civilización y las manías que nos corrompen. En definitiva, ¿las contradicciones que nos corroen?




Las observaciones del padre de Herminio Bolaextra están empapadas de ironía, de una ironía necesaria que remarca nuestro patético comportamiento en determinadas situaciones. Con su particular e inconfundible trazo, el dibujante vasco afincado en Madrid se mofa de todo y de todos, con la particularidad de que nos arrebata mil y una sonrisas, y más de una sonora carcajada. Queda claro que Mauro, parafraseándome –sí-, es “un filósofo de andar por casa, con una clara virtud: sacar punta a todo. Absolutamente todo. Observador nato, incisivo y ácido, consigue momentos hilarantes, desplegando un humor corrosivo marca de la casa, que regala al lector despierto mucho más si sabe leer entre líneas”. Firmé estas palabras, y unas cuantas más, a modo de introducción en uno de los tebeos que aglutinaban los lúcidos vaivenes de Alter Rollo, otro de sus emblemáticos personajes a través del cual retrata el mundo, señala las injusticias y se mea en lo establecido. Escribí a su vez que el inefable, ínclito y excelso Entrialgo “cuestiona por nosotros. Se ríe de todo”. Crítico y mordaz, en el último tomo de “Plétora de piñatas” nos ofrece un regalo envenenado, la tira censurada por el periódico que dio cobijo a la serie. Un cierre perfecto, que remarca todo lo que hemos leído anteriormente, porque muchas cosas que ocurren a nuestro alrededor no son lo que parecen. Parecen tonterías, pero no lo son. Son un cúmulo de barbaridades a pequeña escala, asumidas sin darnos cuenta o aceptando lo aparentemente inevitable. Hay que prestar más atención, ¿no?


mauro entrialgo



CUESTIONA POR NOSOTROS, PECADORES…
Sólo hay que irse de copas con Mauro –el que tenga la suerte de poder hacerlo-, una noche, unas horas, unos minutos, para darse cuenta de que su mente va a una velocidad increíble. Está continuamente creando. Sin descanso. No apunta las ideas en una servilleta ni en el móvil ni en el iPad. No lo necesita. Según percibe algo lo cuenta verbalmente, con su personal gracejo, para el deleite de sus compañeros de conversación, fiesta o lo que se tercie. Al llegar a casa, dibuja aquello que le ha llamado la atención, siempre bajo la mirada de sus personajes: sofistica los hechos, los datos, el detalle… Mauro nos vigila. Hay que tomarse la vida con mucho sentido del humor, y si la risa viene acompañada por la reflexión, mejor que mejor.

En una entrevista que tuve la suerte de firmar hace tiempo, con motivo de la salida de “Como convertirse en un hijo de puta”, otra de sus indispensables obras, al preguntar a Mr. Entrialgo sobre el éxito de la comicidad del caca-culo-pedo-pis me contestó: “El humor tiene una mecánica sencilla que se basa en media docena de mecanismos a los que se añaden los tabús de la sociedad en concreto en la que estés para condimentarlos un poco. La escatología es un tabú en la nuestra, como lo son el sexo o la religión, pero hay sociedades en que no. Son condimentos que sin la cocina previa no funcionan. En cambio, hay cocina del humor que funciona sin condimentos: el humor blanco”. La cita enfatiza un dato a tener en cuenta a la hora de degustar el potencial de Mauro y las coloristas ilustraciones de “Plétora de piñatas”: es un experto en el humor, como tema, como concepto, como herramienta, como arte… Un estudioso al que no se le escapa una y comparte toda su sapiencia. ¡Gracias!

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